Este año fue un poco accidentado para el tenista Rafael Nadal. Tras ganar cinco títulos en los primeros meses del año, las lesiones lo aquejaron y no pudo jugar al máximo de su potencial. Aunque se consagró campeón con el equipo español en la Copa Davis, su juego no brilla y sus actuaciones dejan algunas dudas.

El 2008 fue, hasta ahora, el mejor año de Nadal: ganó ocho títulos, entre los cuales se encuentran Roland Garros y Wimbledon y escaló hasta el puesto número uno del mundo, desplazando al suizo Roger Federer. Además, logró un record de 81 triunfos seguidos en polvo de ladrillo, dejando atrás el del argentino Guillermo Vilas de 53. Aunque le faltó el broche de oro, ya que no pudo participar de la final de la Copa Davis contra Argentina en Mar del Plata.
En cambio, el 2009 fue un poco accidentado. Aunque tuvo un buen comienzo, ya que empezó el año consagrándose campeó
n en el Abierto de Australia, y ganó cuatro títulos más, el último el Masters de Roma a fines de abril, después su nivel empezó a bajar, debido a sus repetidas lesiones. Cayó ante Soderling en Roland Garros, donde se había coronado los cuatro años anteriores, no pudo participar en Wimbledon y tuvo regresos intermitentes: estuvo dos meses sin actividad, volvió y tuvo que parar uno más, en septiembre.
Una de las causas de sus constantes lesiones es su juego: su principal característica es la importancia del físico e
n su tenis. Al ser un especialista en canchas lentas, su táctica es más defensiva que un jugador de cancha rápida, es decir, que siempre está parado más cerca de la línea de fondo que de la red, por eso sus puntos son más largos y esto implica un mayor despliegue físico.
Además, este año hubo un aumento de torneos en canchas duras en el circuito de la ATP, lo que significó un mayor desgaste en los jugadores, especialmente en los que tienen las características de Nadal: rebotar en cemento es más nocivo que en canchas blandas, lo que facilita el aumento de lesiones y fatigas.
Comparando con los otros jugadores que componen el Top Five del ranking, Roger Federer, Andy Murray, Novak Djokovich y Juan Martín Del Potro, los primeros tres poseen características diferentes a Nadal, por eso las lesiones no son un tema central para ellos. Son más ofensivos, por lo que sus puntos, y por lo tanto sus partidos, son más cortos que los del español. En cambio, el argentino sí tuvo lesiones y especialmente fatigas que lo obligaron a abandonar torneos.
Que Rafael Nadal es un gran tenista, no hay dudas. Que tiene todas las condiciones para pelear la cima del ranking, tampoco. Hay que ver si ahora que terminó el año puede recuperarse de sus lesiones y encarar un 2010 donde vuelva a ganar torneos y a hacer historia.